Cuando aprendes a ser tu mejor amigo, nunca estás solo. Yaron Golan

No vives sintiendo que:

Nadie me entiende. ¿Solo o a solas? No tengo tiempo para mí. No tengo amigos. Estar solo es aterrador.

No tengo una relación. Me cuesta estar solo. Quiero estar con gente todo el tiempo.

Incluso me llevo un periódico conmigo al baño. No tengo un momento a solas.

 

Por eso hoy tengo esta historia:

” Había una vez un anciano muy especial del que se decía que siempre estaba lleno de vitalidad y alegría de vivir. Tenía el don de entablar relación con todo el que conocía, se interesaba por todo, se tomaba interés, hacía preguntas y hablaba siempre claro y directo, parecía que te hablaba a ti, al corazón.

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También tenía una extraña costumbre: de vez en cuando, se iba por su cuenta a dar un paseo por el bosque, y tras encontrar un gran árbol para sentarse, permanecía allí, en silencio y pacíficamente a la sombra de las ramas, sin su habitual sonrisa. Sencillamente se sentaba allí y descansaba. Un día, mientras estaba sentado solo bajo un gran árbol, se le acercó un muchacho, al que siempre el anciano le había fascinado.

”Anciano”, dijo el muchacho “perdona que te moleste, pero tengo una curiosidad. ¿Por qué estás sentado aquí solo y sin tu habitual sonrisa de felicidad?”
“Es una pregunta importante”, respondió el anciano. “Es uno de mis mayores secretos. Me estoy preparando”. “¿Preparando?” preguntó el muchacho perplejo.

 

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¿Qué quieres decir?” El anciano le sonrió y explicó:
“Para seguir siendo feliz y poder seguir disfrutando de mí mismo y tener la capacidad para asumir todo lo que experimento, a veces necesito tomar un descanso de la vida. Por eso me voy solo, y consigo tiempo para dedicarme a mí mismo, para ofrecer a mis baterías la oportunidad de recargarse…”

 

Tras esta historia reflexiona:

¿Qué significa realmente  para ti “llegar a conocerme a mí mismo”?  ¿Crees que realmente te conoces?

¿Cuál es la diferencia entre estar “solo” y estar “a solas”?

¿Qué pensamientos pasan por tu mente cuando estas a solas?

¿Cómo puedo disfrutar con mi compañía?

¿Tienes la sensación de estar siempre necesitado de cargar las pilas?

 

Un  proceso de coaching no sólo cargas pilas, sino también descubres que es lo que te motiva y la importancia de tener un rato para ti.